¿Soy mi amigo o mi enemigo?
Después de unos días de “descanso” y de enfrentarme cara a cara con la realidad, entre los cambios de clima y el tránsito de las personas en el transporte público, mirar por la ventanilla el tráfico en todos lados y el ruido de la gran ciudad, me llegó una pregunta: ¿es el momento de darle vuelta a la página o seguir bajo el control del sobrepensamiento?
Quiero que levanten la mano si alguna vez se han dejado invadir por sus pensamientos negativos —sé que a muchos de ustedes, queridos lectores, les ha pasado o les pasa seguido—. Y el problema creo que no es tanto que nos invadan, sino que son demasiadas voces al mismo tiempo diciéndonos que no podemos, que sería mejor tirar la toalla. Comenzamos a centrarnos únicamente en esa parte, en lugar de ver las diferentes opciones para avanzar o reconocer las cosas buenas que hemos logrado.
Normalmente nos gusta hacer sentir bien a nuestros seres queridos; nos gusta verlos triunfar y los animamos a que no se rindan. Pero ¿qué hay de nosotros mismos? ¿Por qué somos más duros y groseros? ¿En verdad es muy complicado amarse, respetarse y animarse uno mismo? Pareciera que el peor enemigo que tenemos lo vemos todos los días frente al espejo.
Durante mucho tiempo me he culpado de cosas que ni siquiera están en mi poder. Me sobreexijo por encajar en un concepto 100% creado por la sociedad. Estoy muy consciente de que no siempre soy la mejor persona del mundo y de que he cometidos errores, algunos tan graves que he lastimado a gente que solo quería mi bienestar. Y aunque sé que no puedo cambiar mi pasado, sí puedo trabajar en mi presente —no hablo del futuro porque nadie sabe qué pasará mañana—y hacerlo principalmente por mí. No por un acto egoísta, sino porque si yo estoy bien, automáticamente mi entorno también lo estará, ya que es el reflejo de mi sentir.
Pero ¿qué sería de este inicio de temporada si no le ponemos ritmo, sabor y melodía? Los invito a darle play a Treat Myself de Victoria Justice, donde nos habla desde la vulnerabilidad, desde ese sentir en el que nos juzgamos cruelmente cuando tenemos todo el poder de mejorar, de amarnos y, sobre todo, de ser nuestro propio soporte.
Hoy quiero animarlos a que pasen la página, a que dejen de abrumarse por lo que está pasando en su mente. No se autosaboteen, hagan cosas que siempre quisieron hacer y vivan el presente, porque solo así podrán continuar su camino —lo digo por experiencia, yo ya solté—. Vivimos en una sociedad donde todo el tiempo estamos sumergidos en cosas negativas que no nos permiten observar que respiramos —tal vez aire contaminado jajaja, pero respiramos—, que sentimos y que amamos.
Tal vez pasar la página no significa olvidar, sino dejar de castigarnos por lo que ya pasó y permitirnos volver a disfrutar sin culpa.
Y ustedes, ¿están listos para el próximo episodio de su vida?
- Ellie
🎵 Canción: Treat Myself - Victoria Justice.
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