Entonces... ¿Somos o no somos?
Mientras esperaba una señal del destino, me puse a pensar en una historia que una muy querida amiga me contó —hello my person, love you— Él era un chico simpático y muy atento, digamos que era el chico perfecto con el que muchos de nosotros hemos soñado, pero que había un gran PERO... No, no era el físico, el chico tenía su buen ver; tampoco era su aliento ni mucho menos sus modales. Tampoco se trataba de algo económico —al parecer ya es un punto “importante ” en mi generación — es más, para que no les explote la cabeza, no era él, era ella... esa no se la esperaban ¿verdad? Aunque el muchacho cumplía con cada una de las casillas, en el corazón de ella no había espacio aún, aún no era momento de dar un paso. Y no, no es que ella sea una villana pero cuando el corazón sabe lo que quiere, aunque tengamos frente a nosotros al príncipe encantador, lograremos enamorarnos perdidamente. Y ustedes dirán, ¿y luego? Pues lo que sigue a continuación es nuestro momento musical, po...