¿Qué significa realmente “pedir perdón”?

Se dice que a veces decir “sorry” es la forma más sencilla y fácil de dar un par de pasitos atrás después de hacer algo “malo” o simplemente “imprudente”. Y es que no tiene nada de malo aceptar cuando cometemos errores, es de humanos equivocarnos, pero... ¿qué pasa cuando pedimos perdón por ser nosotros mismos solo para evitar un conflicto o justificar nuestras decisiones?

El perdón es una decisión consciente de sacar de nuestro sistema el resentimiento o la venganza. Es buscar nuestra paz mental, pero ojo queridos lectores: perdonar no justifica las acciones del otro —o las nuestras cuando somos los que hicieron las cosas—. Es simplemente soltar lo que no nos beneficia.

A lo largo de mi corta vida —hay que meterle un poco de drama a esto— el mismo don que tengo para escribir es mi propia maldición al no poder mantenerme callado. Suelto las cosas como si no existiera un filtro de por medio. He pedido perdón con justa razón, y la realidad es que no solo se trata de una disculpa de corazón; se trata del compromiso que conlleva, el de no volver a cometer el error que nos llevó a ese agujero en primer lugar.

Sin embargo, aquí empieza lo interesante. Porque imprudencias cometemos todos los días, pero... ¿Les ha pasado que a veces pedimos perdón por cómo llevamos nuestra vida? Ejemplo: perdón por renunciar al este empleo, no tengo nada ahorrado pero juro que ya no podía o perdón pero ya no me quiero dedicar a esto y ahora busco algo más interesante en mi vida... Y ni hablemos de temas del amor, porque he visto muchos ejemplos cercanos donde buscan justificarse solo por seguir sus sentimientos, y la gente los juzga como si ellos nunca actuarán así.

En este punto necesito proyectarme con una canción que ya quería traer al blog... “Femme Fatale” de Mon Laferte. Ella nos habla desde ese lugar donde eres criticado por quien eres, al grado de cuestionarte: ¿Quién soy realmente? ¿Qué tan malo es solo querer un poco de amor y comprensión? A veces, para nuestro entorno, somos esa persona “mala” o “el villano del cuento”, esa persona que no sabe estar sola o que toma pésimas decisiones. Nos ponen la etiqueta de “letales” con una liviandad que asusta. Pero, ¿realmente somos ese titular que otros escriben sobre nosotros? o simplemente debemos disculparnos por existir.

Tal como menciona Mon: “Soy experta en el arte de sabotear”. Yo también —al igual que ustedes— cometí grandes errores. Sé que una disculpa no basta para enmendar lo que mis arranques de ira causaron. Sin embargo, he aprendido a controlar mis emociones —aún me falta, pero seguimos trabajando— y aunque nada asegura que sea perfecto, trato de que mi cabeza medite antes de que mi lengua haga toda la chamba. Este es el perdón que sí debemos dar.

Pero por lo que no debemos disculparnos es por ser nosotros mismos —sin lastimar a los demás ok queridos lectores, tampoco se trata de “así soy ¿y?” — por tomar decisiones de no querer salir, de no querer hablar, de conocer a alguien, de emprender, de renunciar, de amar, de llorar, de cantar entre otras cosas.

“Llevo el caos de promesa con mis labios”. Aunque la canción de Mon habla sobre la soledad del éxito, a mi me deja un mensaje claro: hay que aprender a pedir perdón cuando lastimamos, pero nunca por lo que somos. Tal vez para el mundo somos esa “Femme Fatale”, o quizás solo somos personas que “querían que las amaran nada más”. Al final, tirarnos a llorar por lo que digan los demás no resolverá nada, el show debe continuar...

Y ustedes, ¿han sido ese villano que debe pedir perdón hasta por respirar?

-Ellie

🎵 Canción: Femme Fatale Mon Laferte.

https://youtu.be/pqZ_myq8z-Q?si=qfoiGLl0_jYOf7Lt



Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Qué significa realmente "terminar"?

¿Qué son los amores pasajeros?

¿En blanco? ¡Sí, y a mucha honra!